5 de enero de 2010

Especial Samurais: Ronin

Samurais sin amo

Durante la época Edo (1603-1868), Japón vivió una época de relativa paz y calma, gracias al control de shogun Tokugawa leyasu, que a todos los efectos era el gobernante supremo del país, aunque le debía obediencia al emperador. leyasu concentró la posesión de todas las tierras del país en manos de 300 damiyo, señores feudales que controlaban todo lo que se encontraba en los límites de sus dominios.


Así, los samurais que poseían tierras se vieron obligados a cederlas a los damiyo y a tomar una decisión, abandonar sus espadas y convertirse en campesinos, o marcharse a vivir a la ciudad de su señor feudal para convertirse en su siervo. La gran mayoría, deseando mantener sus privilegios como miembros de una casta superior, aceptaron las órdenes del shogunato, cedieron sus tierras y pasaron a convertirse en siervos del damiyo asignado a su zona, para verse exentos de impuestos y recibir a cambio puestos de alto rango en la nueva administración de los Tokugawa.
La época Edo hizo poco por reducir el número de ronins son aquellos que escogen no seguir el código de conducta y de honor de los samurais, el código bushido, que exigía que si un samurai perdía a su señor, debía cometer seppuku, un tipo de suicidio ritual. En este periodo, se le prohibió tajantemente la posibilidad de cambiar de señor sin el permiso previo del anterior. De ahí que muchos samurais descontentos se convirtieran en ronins , incapaces de encontrar otra salida y su número ascedió hasta el medio millón . El hecho de que muchos pequeños terratenientes fueran expropiados de sus tierras y muchos damiyo menores cayeran en desgracia y perdieran sus damiyos a causa de las intriga políticas, tampoco ayudaba.
El shogunato al principio percibió este elevado número de ronins como una amenaza, imponiéndoles leyes restrictivas o expulsándolos de las ciudades. Muchos de ellos, viéndose cada vez con menos posibilidades, se unieron al alzamiento Keian (1651), un golpe de estado fallido, que sin embargo sirvió para hacer ver al shogunato el profundo desconectado que existía entre los numerosos samurais sin amos. A consecuencia de lo cual, se relajaron las leyes y se permitió a los ronins ponerse al servicio de los nuevos señores.
La figura del ronin ha sido utilizada ampliandose en la literatura japonesa, cubriéndose de un aire de romantizismo. Es la personificación de la libertad absoluta, un hombre que no responde ante nadie y que crea su propio camino, tomando sus propias decisiones. Son ejemplos autodeterminación, pues seguían adelante, a pesar de la vergüenza que su estatus como ronin les comportaban. Algunos ronin se han convertido en figuras muy famosas dentro del folclore popular japonés, como Musashi Miyamot, uno de los espadachines más famosos de la historia de Japón, y los 48 Ronins, una historia popular basada en hechos reales que describe como un joven daimyo fue obligado fue obligado a suicidarse por un por un corrupto oficial del shogunato. Los 47 samurais que estaba a su servicio, planearon, durante más de un año, vengar a su señor. También el cine japonés nos muestra algunas figuras de ronins legendarias, en películas míticas como los Siete Samurais y Yojimbo. Además, son frecuentes en el manga.

Usagi Yojimbo  por Planeta Deagostini




El trasfondo casi la leyenda que ha terminado asociándose a estos samurais vagabundos, les ha hecho traspasar fronteras, apareciendo en numerosas obras fuera de Japón, como la película de 1998, Ronin, con Jean Reno y Robert de Niro o la novela gráfica del mismo nombre de Frank Miler, considerada por muchos una revolución en la industria del comic americano en el momento de su publicación, o en comics como Usagi Yojimbo, publicado en blanco y negro que nos cuenta mediante el uso de animales antropomórficos las aventuras de Usagi Miyamotio en el Japón de la época Edo. Sin embargo, los que nos muestra es su visión profundamente romántica e idealizada. La realidad solía ser bien distinta, ya que los ronins solían vivir en la pobreza al carecer de un salario, o tenían que convertirse en guardaespaldas o mercenarios a sueldo.

Ronin por Jean Reno y Robert de Niro




Creditos: Manga Line nº1 página 66 escrito por Flavio Linares

4 Comentarios:

Nerya dijo...

Vaya cuanta info interesante!!
POr cierto, yo no seguiria el código bushido ni borracha xD

Warsman00 dijo...

Muy interesante la entrada sobre los samurais i ronin, cada día se aprende algo nuevo xD.

Javi dijo...

Yo esto ya me lo sabía, más simplificado por las aclaraciones que incluye Ivrea en Peace Maker Kurogane xDD

Slade dijo...

Muy interesante la información... me gusta bastante tu blog